Baja histórica en turismo bonaerense por falta de poder adquisitivo en invierno 2026
El receso invernal en la Costa Atlántica arranca con ocupación hotelera por debajo del 30%, presionada por la crisis económica y la caída del consumo en las familias.
8 Jul, 2026 · 11:08

La temporada de invierno 2026 en la Costa Atlántica bonaerense enfrenta una crisis inédita: la baja ocupación no se explica por el clima sino por una realidad económica adversa. Desde Mar del Plata a Pinamar, los centros turísticos registran números decepcionantes, con una ocupación hotelera que apenas supera el 30%, según operadores locales.
El principal diagnóstico coincide tanto en sindicatos como en empresarios: en un escenario de recesión y aumento del costo de vida, las familias priorizan gastos esenciales como tarifas, alimentos y educación, relegando el gasto en vacaciones. Para buena parte de la clase media, viajar dejó de ser una opción viable.
Impacto en empleo y actividad comercial
El gremio UTHGRA advirtió que en Mar del Plata los hoteles están ocupados en un 25% a 30%, y quienes viajan acortan su estadía y ajustan el consumo de servicios. Pablo Santín, secretario general del sindicato, también descartó que el Mundial pueda influir en la baja concurrencia: “La gente no viaja porque no tiene plata”, afirmó.
Las consecuencias se reflejan en el cierre de casi 40 hoteles y locales gastronómicos en los últimos dos meses, provocando la pérdida de más de 400 empleos. Desde UTHGRA reclaman medidas gubernamentales urgentes para sostener el turismo y evitar más despidos.
Críticas a la gestión turística local
El Ente Municipal de Turismo y Cultura (EMTURyC), bajo la dirección de Diego Juárez, fue cuestionado por su escasa actividad promocional y la falta de respuestas ante pedidos de informes sobre estadísticas. Tras el último fin de semana largo, solo se registraron menos de 58.000 turistas, lejos de las metas de desestacionalización anunciadas.
Ante esta coyuntura, los operadores locales activaron promociones con ofertas 4×3 y 3×2 y menús accesibles en gastronomía, en un intento de rescatar algo del flujo turístico esperado, que hasta ahora no se materializa.
El cuadro actual plantea un desafío urgente para la actividad bonaerense: recuperar el poder adquisitivo de las familias o enfrentar el riesgo de un deterioro prolongado del sector que impacta directamente en la economía regional y el empleo.
