Clínicas advierten que la crisis del PAMI pone en riesgo la atención de millones de jubilados
Desde FECLIBA denuncian un fuerte atraso en los valores que reciben por las prestaciones y aseguran que numerosos establecimientos funcionan con pérdidas. También alertan por la escasez de profesionales y el cierre de servicios esenciales.
9 Jun, 2026 · 15:31

Desde FECLIBA denuncian un fuerte atraso en los valores que reciben por las prestaciones y aseguran que numerosos establecimientos funcionan con pérdidas. También alertan por la escasez de profesionales y el cierre de servicios esenciales.
La situación financiera de clínicas y sanatorios privados que atienden afiliados del PAMI volvió a encender señales de alarma. Desde la Federación de Clínicas de la provincia de Buenos Aires (FECLIBA) advirtieron que el sector atraviesa una crisis cada vez más profunda y alertaron sobre las dificultades para sostener prestaciones médicas ante el atraso en los pagos y la falta de actualización de aranceles.
El presidente de la entidad, Néstor Porras, aseguró que las instituciones privadas acumulan un importante desfasaje económico que impacta directamente en su capacidad operativa. Según explicó, los valores que perciben por los servicios prestados se encuentran muy por debajo de los costos reales del sistema.
Desde la federación señalaron que el reclamo fue planteado recientemente ante las autoridades del PAMI, aunque las respuestas recibidas generaron preocupación. Los incrementos previstos para los próximos meses fueron considerados insuficientes frente al atraso acumulado que denuncian las clínicas.
A esta situación se suman descuentos aplicados sobre la facturación y otros costos administrativos que, según FECLIBA, agravan aún más el escenario financiero de los establecimientos. Como consecuencia, muchas instituciones se ven obligadas a recurrir al endeudamiento para mantener su funcionamiento cotidiano.
“Las clínicas están financiando al sistema”, sostienen desde el sector, donde advierten que numerosos centros de salud continúan operando con márgenes negativos y sin perspectivas de recuperación a corto plazo.
Además del problema económico, los prestadores alertan por la creciente falta de profesionales de la salud. La dificultad para cubrir guardias médicas y encontrar especialistas se convirtió en otro de los principales desafíos para el sistema sanitario privado.
Entre las áreas más afectadas aparecen pediatría y neonatología, donde algunos establecimientos redujeron servicios o disminuyeron la cantidad de camas disponibles debido a la escasez de personal especializado.
Desde FECLIBA también cuestionan la posibilidad de que el sistema público pueda absorber una eventual reducción de prestaciones privadas. Según remarcan, una parte significativa de los afiliados al PAMI recibe atención en clínicas y sanatorios privados, por lo que cualquier deterioro adicional podría generar mayores dificultades en el acceso a la salud.
En ese contexto, los representantes del sector aseguran que el reclamo no responde únicamente a una cuestión empresarial, sino que busca garantizar la continuidad de la atención médica para millones de jubilados que dependen del sistema.
