Dólar oficial
$1.520,00
0,00% 24 hs
Dólar tarjeta
$1.976,00
0,00% 24 hs
Dólar blue
$1.535,00
0,00% 24 hs
Dólar MEP
$1.526,10
0,00% 24 hs
Contado con liqui
$1.583,20
0,00% 24 hs
Riesgo país *
451
0,00% 24 hs
Dólar oficial
$1.520,00
0,00% 24 hs
Dólar tarjeta
$1.976,00
0,00% 24 hs
Dólar blue
$1.535,00
0,00% 24 hs
Dólar MEP
$1.526,10
0,00% 24 hs
Contado con liqui
$1.583,20
0,00% 24 hs
Riesgo país *
451
0,00% 24 hs
PUBLICIDAD
300 × 600

La recaudación se hunde otro 7,4% y obliga a un ajuste más duro en el Gobierno

La recaudación bajó 7,4% real en junio y pone en jaque el superávit fiscal: menos ingresos y más recortes. Crece la informalidad y las familias asalariadas destinan casi la mitad de su ingreso a impuestos, según IARAF.

2 Jul, 2026 · 11:38

La recaudación tributaria en Argentina registró en junio una caída real del 7,4%, dejando al Gobierno frente a un desafío creciente: lograr un superávit fiscal con menos recursos y profundizando el ajuste. Los ingresos totales llegaron a $20 billones, un 23,7% nominal más que el año pasado, pero quedaron casi diez puntos debajo de la inflación estimada, además de caer respecto a mayo.

Causas detrás de la caída

El retroceso tuvo varias explicaciones: la baja en las retenciones por la reducción de alícuotas a los principales granos, la caída de derechos de importación por una base alta en 2025 y una desaceleración en las compras externas. Además, se prorrogó al mes siguiente el pago de Ganancias y Bienes Personales para personas humanas, lo que impactó en el descenso.

Los principales impuestos también quedaron por debajo de la inflación, situación que reflejaría un aumento de la informalidad y una economía que se va ‘peruanizando’, según alertan especialistas. El IVA, un termómetro clave de la formalidad, cayó 7,2% real frente a 2025, mientras que aportes personales y contribuciones patronales bajaron 4,6% y 3,3%, respectivamente.

La carga tributaria y el impacto social

Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) reveló que una familia asalariada formal destina entre el 49,2% y 49,9% de sus ingresos totales al pago de impuestos. En términos de tiempo, esto equivale a entre 172 y 182 días de trabajo al año para cumplir con los tributos nacionales, provinciales y municipales.

El peso impositivo recae principalmente sobre el salario y el consumo. Los hogares con menores ingresos, que consumen casi todo lo que ganan, sufren más por los impuestos indirectos como el IVA, que representan el 15,6% de sus ingresos, mientras que las familias con mayores ingresos destinan un 11,8% debido a su capacidad de ahorro.

En tanto, los impuestos al trabajo pesan más para los que menos ganan (33%) que para quienes tienen mayores ingresos (25,6%) por el tope en aportes personales. Solo los hogares con ingresos más altos pagan Ganancias de forma significativa, que puede llegar hasta el 10,4% del ingreso total.

Un superávit que muestra una transferencia

El Gobierno enfrenta un marco fiscal complejo con menos ingresos reales y opciones limitadas para ajustar sin generar un frente social o inflacionario nuevo. El recorte en subsidios al transporte y los ajustes parciales en combustibles buscan equilibrar esta ecuación sin impactar demasiado en el bolsillo.

Por otro lado, se prorrogó una bonificación del 25% en la tarifa de energía para hogares con subsidios, en un intento de aliviar el impacto en el invierno.

Economistas críticos señalan que el actual superávit fiscal es más una transferencia desde los trabajadores y hogares contribuyentes hacia los acreedores del Estado, porque la presión impositiva alta no se traduce en mejoras palpables en servicios básicos como salud, educación o seguridad. En sus palabras, “es una estafa para quien paga impuestos”.